Barranco del Santo o del Buho.

Área recreativa
Área Recreativa
     El pasado domingo 26 de Mayo, tres amigos Emilio, Pilar y un servidor, sin nada mejor que hacer, nos dirigimos a hacer el Barranco del Buho, aunque creemos que debería llamarse Barranco del Santo, pues el arroyo del Buho no es el mismo por el que discurre el barranco, sino que está a 1 ó 2 km y podría confundir.

     El barranco está situado justo sobre el monte que hay a las espaldas de la localidad malagueña de Pizarra, y se accede a el mismo recorriendo un conocido sendero que parte del área recreativa Raja Ancha, situada en el mismo pueblo.

Subida por el sendero
Subida por el sendero


     El barranco se puede hacer tanto con combinación de coches (haría falta un coche todo terreno, o al menos alto, ya que el camino que sube no está en muy buenas condiciones), como sin combinación, lo que supone una bonita caminata de 1h 15minutos. Nosotros optamos por la caminata. Es más que recomendable elegir un día sin sol, pues tanto durante el acceso, como durante el descenso, el sol nos castigaría con excesiva justicia, mejor elegir un día nublado o lluvioso para ello, como el que nosotros elegimos.


El destino al que nos lleva el sendero no tiene dudas, justo en la parte más alta de macizo se puede observar un monumento con una figura de un santo, se trata de un sagrado corazón con las manos en cruz.
Cota más alta del sendero
Cota más alta del sendero
    Una vez llegado al monumento, se puede observar el barranco justo al por el lado contrario desde el que nosotros hemos llegado.

Barranco del buho o del santo
Barranco del buho o del santo














  Desde este punto y hasta la cabecera quedan poco menos de 20 minutos de caminar llano o en descenso.

Rapel 1. Al fondo el Santo

      Estamos en el primer rapel, de unos 6m, lo primero que comprobamos es que, como la mayoría de los rapeles de este barranco, están situados muy bajos, en el suelo, y casi en el mismo borde de los rapeles. Hay que extremar las precauciones. Las salidas desde esto rapeles no son cómodas y viene muy bien un pedal para liberar las vagas de anclaje.

   Este barranco es algo peculiar, al menos en el sur de España. Es seco, casi nunca conduce agua y el material que conforman sus paredes es poco habitual, pues se trata de conglomerado.


Sentado para rapelar.

     En seguida llegamos al rapel 2 y 3, ambos consecutivos, el primero de poco más de 2m y el segundo de unos 5m.

Rapel 2 y 3
















Durante el descenso de este peculiar barranco nos encontraremos con frecuentes destrepes, muchos de ellos facilitados por cuerdas fijas. Es un barranco en el que resulta difícil resbalar, no obstante nunca es bueno confiarse.
Destrepe
Destrepe


     Llegamos al rapel 4, de unos 8m. Es este rapel vemos que los instaladores han asegurado algunas instalaciones con cuerdas fijas, para ellos han realizado enormes taladros en el material, atravesando grandes rocas de conglomerado. Más adelante observaremos cuerdas fijadas con un simple nudo de tope a piedras taladradas.


Rapel 4
Rapel 4







Es en esta zona donde podemos empezar a observar claramente lo distinto que es este barranco de los habituales por Andalucía. Las paredes son de conglomerado.

Conglomerado





    
Destrepe desde roca taladrada













   Tras algún destrepe y un corto paseo llegamos al rapel 5, casi una fotocopia del anterior y de unos 6m.


Rapel 5
Rapel 5, muy parecido al 4
Rapel 5. Salida complicada














     El rapel/destrepe 6 es un pequeño rapel de unos 4m. en una zona estrecha, se ha hecho un taladro a una gran piedra para instalar una cuerda que se soporta con un nudo de tope. Antes de colgarse de esta, o de cualquier cuerda que nos encontremos fija en un barranco, hay que examinarla detalladamente.
Rapel/destrepe 6

      Ahora nos encontramos una bonita zona estrecha zigzagueante bien excavada en el conglomerado.

Zona zigzagueante


  El rapel/destrepe 7 se puede destrepar, una cuerda fija lo atestigua. Se trata de un estrechísimo paso con poca pendiente.

Rapel/destrepe 7













    Ya casi al final de la zona estrecha, nos encontramos con un curioso rapel que incluye un desviador para evitar el fuerte roce de la cuerda. Se trata de un rapel pequeño también, de unos 4m.

Rapel con desviador











Es en este momento del barranco cuando a nuestro alrededor podemos disfrutar de curiosas y lisas paredes de conglomerado que han sido pulidas por la erosión.

Paredes de conglomerado


     Nos estamos acercando al rapel 8, el más distintivo de este barranco, se trata en realidad de dos rapeles seguidos, separados por una plataforma donde existe un cable de seguridad.


Cabecera rapel 8




     Los rapeles 8 y 9 tienen unos 12m a 15m cada uno.  Son  los rapeles de mayor altura de este barranco. Las vistas desde el mismo son bonitas y se puede intuir el final del barranco.

Rapel 8



















    En la foto siguiente se puede apreciar la plataforma que separa ambos rapeles.

Plataforma






    
Rapel 8 y 9
     Tras estos dos rapeles consecutivos no hay que andar mucho para encontrarnos el siguiente rapel, de unos 4m, el barranco en sí se vuelve ahora más monótono, aunque el paisaje que nos rodea y lo poco habitual del entorno merecen la pena.

Rapel 10
Rapel 10
   Estamos casi debajo del monumento del santo. Queda una pequeña caminata hasta el final del barranco, al fondo se puede observar ya el pueblo de Pizarra. La erosión sobre el curioso terreno deja bonitas formas en el cauce del barranco.

Cauce del barranco
   En un día de calor, esta parte del barranco podría resultar bastante dura por las temperaturas.  Nosotros empezamos a notar el calor, y eso que era un día fresco, pero las nubes que habían cubierto el cielo durante toda la mañana se estaban disipando.

Pizarra al fondo

     Una corta caminata por el cauce seco y llegamos a una zona encajada y bastante con vegetación bastante frondosa, no se observa instalación alguna, es el final del barranco, un sendero por nuestra derecha nos permitirá salvar este desnivel.

Fin del barranco
 Una vez superado el desnivel, volvemos hacia el cañaveral, atravesamos un pequeño manantial y seguimos un sendero muy marcado.

Fuera del barranco
 Siguiendo el sendero no encontraremos con una valla, un enorme agujero en la misma nos da paso a un olivar con senderos que nos llevan de retorno al pueblo de Pizarra.

Paso de la valla
    
Senda hacía Pizarra




















    El barranco del búho, o del Santo, es un barranco para hacerlo 1 vez, o tal vez repetir en caso de fuertes lluvias, verlo con agua debe ser algo bastante inusual.

   Es un barranco de "coleccionista", es decir, "este ya lo he hecho", pero tiene su toque de peculiaridad por el material que lo conforma, el conglomerado.

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