Barranco de Horcajuelos - Febrero 2013


Accediendo al barranco
Accediendo al barranco



      El domingo 17 de febrero, 8 amigos hicimos el descenso del barranco de Horcajuelos.  Carmen y José, dos nuevos amigos de Cádiz, y algunos de los habituales, 'Milio', Manué, Nacho (de Vía abierta), Pilar (del grupo plutón ), Rafa (el presi, alabado sea) y un servidor, Güanma  ;)

Primer rapel de 25m
Primer rapel de 25m








     
     La cabecera nos costó algo encontrarla, y tuvimos que acceder desde bastante atrás, lo lógico hubiera sido bajar por el cortafuegos hasta que el mismo se termine y desde allí, la cabecera y el primer rapel, de 25m, están a dos pasos.

Cabecera del primer rapel
Cabecera del primer rapel




     
      Hacía frío, y soplaba el viento, haciendo bastante incómoda la estancia para la persona que estaba en la cabecera del primer rapel, decidimos repartir la carga de trabajo y entre Nacho y Rafa se encargaron de tomar las riendas en dicha cabecera. El trabajo en equipo hace que los barrancos se disfruten mucho más.


     Al igual que el barranco vecino de la Regía, Horcajuelos es un barranco que resbala bastante, hay que tomar precauciones y caminar despacito a lo largo de todo el recorrido, la vegetación es escasa, aunque el entorno, el parque natural de la Sierra de las Nieves, lo hace un lugar bastante hermoso . En la siguiente foto se aprecia al fondo el primer gran rapel.


Entorno típico de Horcajuelos.
Entorno típico de Horcajuelos.


 Aunque el día amaneció despejado,  con un sol muy agradable, al poco de iniciar el barranco empezó a nublarse, las previsiones anunciaban lluvias muy suaves, y así resultó. Durante el descenso del mismo hubo tiempo para pasarlo bien, charlar y disfrutar.


Pilar y Manué en el segundo rapel
Pilar y Manué en el segundo rapel









    
     El barranco de Horcajuelos, puede considerarse un barranco de iniciación. Salvo el primer rapel , de 25m, y el último, de 17m, conocido como el salto de la Virgen, son rapeles muy asequibles, no existe movimiento de aguas alguno y la máxima dificultad es lo resbaloso del cauce.

 


José, de Cádiz, descendiendo un rapel
José, de Cádiz, descendiendo un rapel
      Algunas pozas permiten el salto, pero ojo, siempre, siempre hay que comprobar que esto es posible. En éste barranco existen pozas que a primera vista pueden parecer saltables, pero no lo son. Cuidado y tomad todas las precauciones, alguien siempre debe comprobar la posibilidad de salto.

Nacho saltando a una poza.
Nacho saltando a una poza.






     El último rapel, conocido como el salto de la Virgen, es un rapel compartido con otro barranco, el de la Regía. Se trata de un bonito rapel con una parte en volado que da a una gran poza, no obstante y por lo complicado de la salida, es mejor asegurar para aquellos que no usan auto-bloquedores.






Rafa asegurando en el último rapel
Rafa asegurando en el último rapel
      Aunque se trate de un barranco aparentemente sencillo, es necesario no olvidar que muchas de sus instalaciones están colocadas de tal manera que la cuerda rozará, es imprescindible el uso del desembrague para salvaguardar el material y evitar accidentes.
Rapelando mientras se desembraga.
Rapelando mientras se desembraga.
     Es curioso que un barranco en principio tan atractivo y completo no se haga más a menudo, tal vez la cercanía del barranco de La Regía le reste algo de consideración al barranco. Desde mi punto de vista lo considero un barranco que con agua es un barranco muy entretenido.

Carmen rapelando
Carmen, rapelando.
      

     Durante el descenso del mismo, no se observaron restos de vegetación recientes, lo cual hace pensar que no es un barranco en el que las crecidas sean un grave problema, aunque nunca hay que bajar la guardia. El barranco es bastante abierto y al final de mismo, antes de los 2 últimos rapeles, cuenta con alguna vía de escape.

Juanma rapelando en Horcajuelos.
Juanma rapelando en Horcajuelos.



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